Cosas que pasan por mi vida
Hace ya unos días que quiero donar sangre, es la tercera vez que lo hago y ahora que he cogido unos quilitos he decidido desprenderme de 450 ml de ese liquido rojizo.
Total, que decidí ir a sacarme sangre a un hospital en concreto por dos razones, tenia que pedir en la unidad de otorrinolaringología de ese hospital una visita para mi padre y también porque ví en un cartel que el día 28 de diciembre regalaban al donar sangre una pelota firmada por los jugadores del Barça y unas litografías, productos todo hay que decirlo que una vez conseguidos iban a ir a la papelera virtual, osease venderlos en Ebay.
Pues hoy me he dirigido al hospital, lo primero que he hecho es dirigirme a pedir hora para mi progenitor, no sea que no sobreviva a la sangría posterior y mi padre se quede sin hijo y sin visita. La sorpresa ha sido cuando me han informado de que el ambulatorio de mi padre ya había solicitado la visita y esta ya estaba asignada.
Bueno, pues me fui a donar sangre.
Al llegar al banco de sangre me atiende una secretaria que me dirige a una mesa para rellenar un cuestionario y aquí empiezan las vicisitudes:
Primera pregunta ¿el banco de sangre te ha proporcionado información escrita y comprensible sobre la donación de sangre?
Como nada mas llegar me han enviado a rellenar el cuestionario, he respondido que no.
Minutos después me he dado cuenta que al lado de los cuestionarios había unos trípticos explicativos, con lo cual he corregido la primera pregunta y ante la tesitura de pedir Tippex o hacer un tachote me he decantado por la segunda opción.
Algunas preguntas después me he encontrado con otra que me ha hecho dudar y era:
¿Ha tenido contacto con la sangre de otra persona por pinchazo accidental o salpicado?
Vaya preguntita, ni que yo fuese Jack el destripador.
He decidido marcar el NO.
Y ya casi al finalizar la pregunta trampa:
¿Ha mantenido, en los últimos seis meses relaciones sexuales con diversas parejas?
Miré el tríptico y descubrí que si este es el caso no hacia falta que continuase con el proceso de donar sangre dado que estaba excluido.
Me pareció excesivo, diversas parejas ya se consideran dos personas, ¿y si uno tiene una buena racha y el verano se lo ha pasado ligando?¿o si dejas tu pareja estable y en menos de seis meses conoces otra pareja estable?¿y si faltan pocos días para que se cumpla el plazo de los seis meses?
Yo estaba encaprichado y no estaba dispuesto a renunciar a la donación y a la posterior recompensa del zumito, el Phoskitos y la pelota y litografías del Barça.
Eso si, no he engañado, he respondido con sinceridad y he entregado el cuestionario a la secretaria y luego al medico y ninguno de estos dos ha visto o ha querido ver la respuesta con lo cual he seguido el proceso hasta llegar al siguiente paso: la extracción.
Me han preguntado en que brazo quería que me pinchasen y he decido que fuese el derecho y una vez semiestirado en la camilla me han introducido el agujote, no ha dolido mucho y eso que la aguja tenia un diámetro que parecía el túnel de Bracons, me han indicado que abriese y cerrase la mano y así ha empezado el proceso.
Pero las cosas no iban tan fluidas como suponía y al poco tiempo el hombre que me atendía me ha dado una pelota para que apretase y mientras a los otros donantes los dejaba solos se mantenia a mi lado trasteando la aguja.
El problema era que tenia una vena un poco vaga y la sangre no quería salir, mientras, los médicos se iban a comer y cambiaban los turnos, las estaciones pasaban, los continentes se desplazaban hasta unirse nuevamente y yo allí postrado.
Estaba yo ligeramente incomodo, no me gustaba ver esa agujota entrando en mi cuerpo, y no paraban de preguntarme si estaba bien, yo decía que si pero cuando uno lleva casi treinta minutos tocándose la barbilla como si eso fuese una posición de defensa natural es lógico que pregunten si estas bien.
Mientras me encontraba en esa situación unos mocetones se disponían a donar sangre, en cinco minutos habían terminado.
Las enfermeras me miraban y murmuraban, que digo murmuraban, hablaban bien alto y claro para que yo lo oyese: -tarda mucho en salir decía una. -ayer estuve con uno que estuvo media hora replicaba la otra.
Y yo que había entrado a las tres y ya eran las tres y veinte.
En una ocasión una amiga me contó que a su sobrino de tres añitos cuando le pincharon para quitarle sangre no lloró sino que se reía. Pues si es así se lo hubiese pasado bomba ayer si hubiese estado en mi lugar.
Finalmente a las 15:25 el proceso finalizó, me dieron un algodón y me trajeron un zumito. El resto de donantes tenían que ir a una salita a tomarse el zumito, pero a mi me lo trajeron y después de beberlo me invitaron a que a poco a poco volviese a poner los pies en el suelo y echase a andar ofreciéndome a que volviese a pillar un zumito o algo de picar. A falta de Phoskitos, he pillado unos bastoncillos de pan que me zampare un día de estos.
Ah, me han dicho que en dos meses me llamaran para volver a donar, y ante mi otra tesitura se me aparece, si quiero seguir donando sangre en febrero tendré que vivir en la castidad, y me pregunto yo ¿cómo seré mas útil a la sociedad, como donante de sangre o como donante de amor?
Me tendré que buscar una novia pronto...
Al salir del hospital he ido a casa de mi padre que allí me esperaba la comida, he ido paseando y eso que está a dos paradas de metro pero soy un machote yo, aparte que con menos sangre camino más rápido.
Al llegar mi padre me ha puesto un plato entero de conejo que he devorado completamente y me ha invitado a beber un poquin de vino, a lo cual he respondido que no me parecía muy buena idea después de tener menos sangre, pero me ha replicado mi padre diciendome que no, que era mejor justamente por eso beber, que así subía más o me recuperaba antes. Supongo que como la sangre es roja y el vino también mi papa supone que es algo similar. Ahora mirando el tríptico descubro que no se puede beber ni fumar dos horas después de donar.
Y he vuelto a mi casa extremadamente feliz, ¿porque será?
Ah, de la pelota del Barça y de las litografías nada de nada, hoy es día 29.
Hace muchos años fuí a donar sangre, las agujas me dan pavor, pero fuí me faltaba un poco para llegar al peso normal, pero me dejaron dar sangre.La verdad es que a mi me dan mucho miedo las agujas, y solo con ir hacerme un análisis ya lo paso mal, además cuando me pinchan me hacen unos morados bestiales, y en uno de los brazos, aunque tengo una vena que se ve perfectamente, no me sale ni horchata, la última vez la enfermera me dijo si quieres dejo la aguja hasta que te salga sangre, yo por supuesto le dije que no , que probara en el otro brazo, que para eso tenémos dos brazos, ahí si que salió sangre enseguida, pero salí con los dos brazos agujereados, me duraron los morados una semana. Creo que cuando pueda donar sangre antes me tomaré un valium, para no ver la aguja, ni notar el pinchazo, soy un poco cagueta para eso, pero bueno así por lo menos, se que nunca seré yonki.
jessi | 04-12-2007 20:03:51
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