Laburo España: 250.000 ofertas de empleo
Pensaba limpiar, pero no queria crearte falsas expectativas.

Pensaba limpiar, pero no queria crearte falsas expectativas.

Cosas que pasan por mi vida

La asociación de videoclubes informa que el 30 % de sus establecimientos han tenido que cerrar debido a las descargas de Internet.

09 12/07
Etiquetado con: general

El videoclub es un producto típico de los 80, fruto del nacimiento del video, aparato que permitía la posibilidad de poder tener tu propio cine en casa.

Al principio aparecieron tres sistemas de video: el 2000, el Betamax y el VHS. El primero jamás llegue a verlo solo se que era como una cinta de cassette y se le podía dar la vuelta para cambiar de cara; el Betamax solo era fabricado y vendido por Sony con lo cual su precio era mayor y el VHS que era el que tenia peor calidad de los tres sistemas fue el que se impuso debido a una más efectiva política comercial y a que aunque fue inventado por JVC era fabricado y vendido por distintas empresas y marcas.

Los primeros años los videoclubes se multiplicaron como si de un Gremlin metido en un jacuzzi se tratara, lo que propicio una consiguiente crisis en las salas de cine, (o eso decían, aunque los cines siempre se quejan de falta de espectadores y así justifican sus precios cada vez más altos).

Pero la época de vacas gordas no duró mucho.

Cuando a principios de los 90 llegué a mi barrio en la manzana donde habito y en la adyacente habían tres videoclubes, al finalizar el siglo veinte solo quedaba uno que cerró a principios de esta década. La gente volvía a preferir las salas de cine o en su defecto contrataban alguna televisión de pago.

Pero el videoclub resucitó gracias a lo que le había dado vida, la tecnología.

En los albores de este siglo se generalizó el uso del DVD, las películas tenían mejor calidad, se podían ver en versión original y si uno tenia un home cinema en casa, escucharlas como en el cine.
Los videoclubes que quedaban revivieron su época de esplendor, aparte los locales se modernizaron con maquinas que permitían alquilar películas a todas horas y de todo tipo de géneros sin tener que ruborizarse delante de la dependienta y la venta de bebidas y chucherias era una nueva fuente de ingresos.

Ahora con la llegada de las descargas en Internet vuelven a estar de capa caída, la asociación de videoclubes solicita que se impida el acceso a webs de programas de descarga, cosa que técnicamente se puede hacer pero que no se hace, a ver quien es el primer operador de Internet que capa el acceso de sus clientes…

También reciben los videoclubes una dura competencia de los quioscos, en principio según parece los quioscos no tienen permiso para vender películas, pero claro si estas están acompañadas de un fascículo si se puede. Fascículos todo hay que decirlo con nula entidad propia (hechos con muchas fotos y poco texto siendo este de tamaño apreciable) y recomendables para poner en el suelo de la cocina para cuando salpica el aceite.

¿Es esta la puntilla definitiva? Con la llegada de las nuevas tecnologías como el Blue Ray y con la opción de alquilar juegos para videoconsolas es posible que puedan aguantar, pero el futuro es el alquiler o compra de películas a través de la red.

Al videoclub lo creó la tecnología y lo matará la tecnología.

Comentarios

Comentar


Búsqueda

Categorías

Estadísticas

  • 1586 días on-line
  • 109 anotaciones
  • 115 comentarios
  • 1 referencias

Creditos

Diseñado por Daniel Mota
basada en las plantillas de Studio.st
Gestionado con Bitacorae.
Alojado en Bitacoras.com

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009